SEGUROS

Los principales derechos que posee el asegurado dentro de la relación contractual, son los siguientes:

  1. Gozar de la cobertura contratada.- Desde el punto de vista del asegurado, claramente se podría afirmar que este derecho enmarca la esencia del contrato de seguro; si el asegurado cumple con todas las obligaciones y cargas detalladas anteriormente, posee consustancialmente el derecho a que la aseguradora lo cubra de los riesgos y asuma en caso de siniestro, los daños que sobre el bien jurídico asegurado se produzcan.
  2. Percibir la indemnización.- Este es el segundo derecho básico del asegurado, el cual se lo puede ejercer siempre y cuando el riesgo acaecido haya estado debidamente cubierto. Para ejercerlo, el asegurado o beneficiario según corresponda, deben notificar a la aseguradora con el acaecimiento del siniestro de la siguiente manera:
    1. Probando la ocurrencia del siniestro, el cual se presume producido por un caso fortuito.
    2. Demostrando la cuantía de la indemnización.
    3. Realizando la notificación dentro de los plazos y condiciones establecidos para el efecto en la póliza.
  3. Designar y reemplazar al beneficiario.- Este derecho es de ejercicio personal y exclusivo del asegurado, salvo que el beneficiario haya sido designado a título oneroso, para lo cual, se requerirá de la anuencia de este último para realizar la sustitución.
  4. Iniciar un reclamo administrativo de seguros, o una acción judicial o un proceso de arbitraje o mediación en contra de las objeciones presentadas por la aseguradora.- Este es un derecho de origen legal establecido en el artículo 42 de la Ley General de Seguros, cuyo contenido y consecuencias serán analizados más adelante; a través de esa disposición normativa, en el momento en que la aseguradora presenta objeciones a la pretensión de cobro del seguro por parte del asegurado, este último tiene la opción de iniciar un reclamo administrativo ante la Superintendencia de Bancos y Seguros, a fin de que ese órgano de control determine la procedencia o no de dichas objeciones.
  5. Adicionalmente, el mismo artículo 42 concede al asegurado la opción de iniciar directamente una acción judicial o someter el pleito al arbitraje comercial o mediación, según lo que establezca la cláusula de jurisdicción de la póliza. Cabe aclarar que tanto el reclamo administrativo como la acción judicial o el proceso arbitral o de mediación, son procesos independientes y autónomos, es decir, no es necesario iniciar y concluir el trámite de reclamo administrativo, para que el asegurado pueda ejercer su derecho ante la vía judicial, arbitral o de mediación, según corresponda.